El paso por Avilés recorriendo los diferentes organismos públicos e
instituciones privadas fue realmente muy fructífero así como gratificante,
acogida que supone un punto y seguido a la ruta que tiene que comenzar el día
actual.
Al tratar con la gente y comentar la exposición
directamente a pie de calle da la oportunidad de acercarse estrechamente al
público, agasajarlo con detalles que expliquen lo que se pretende, ayuda
bastante a la hora de fomentar la colaboración ciudadana.
El
camino se hace al andar y puedo asegurar que la suela de los zapatos están
desgastadas, el ánimo alto y las expectativas moderadas.